Acertar eligiendo profesor particular: Primer contacto

Los buenos propósitos que se tienen cuando se inicia un nuevo curso implican dedicación, esfuerzo, constancia y fuerza de voluntad. Si aún así hay dificultades que el alumno no puede superar, puede optar por buscar un profesor particular para obtener la ayuda que necesita. Stanislav Samisco nos propone una serie de pautas para el contacto inicial profesor-alumno que pueden seguir los que quieran ofrecer clases particulares.

Hace ya cuatro años que soy profesor particular, prácticamente a tiempo completo, con tan sólo unas pocas clases a la semana enseñando a través de academias, el resto lo dedico exclusivamente a las clases particulares. Una de las cosas que veo en mi día a día al recibir contactos por parte de particulares, es que en una gran cantidad de casos se tiene una visión un poco confusa acerca del protocolo de interacción con ese ser que es el profesor particular. En parte debo decir, que se sigue percibiendo un poco a la antigua usanza. En resumen: no como un profesional.
Cuando hace unos años a nuestros hijos, maridos o esposas daba la clase la hija del vecino, hoy gracias a herramientas como tusclasesparticulares.com, se ha ido dignificando y profesionalizando la labor del profesor particular. Bien, en base a ello, me gustaría ofrecer unas ideas clave para empezar con buen pie con un profesor particular:

Explícate bien

En cuanto veo un mensaje bien largo se me alegra la vista al instante. Puedo empezar una conversación real con esa persona, darle una información auténticamente personalizada e incluso, en caso de no disponer de la posibilidad de darle clase, enviar algún que otro consejo que veo que puede resultarle útil al interesado.

Sé educado

Una de las cosas que el auge de las clases particulares me ha ofrecido, es la posibilidad (incluso en la necesidad) de seleccionar los alumnos a los que me gustaría impartir clases. Imagínate en esta situación: Tienes dos correos de dos personas que te preguntan por el mismo hueco. Uno de ellos escribe: “-¡Buenos días! Me ha gustado su anuncio y querría poder hablar…” Y el segundo dice: “-¡Oye! ¿Eres nativo o qué?”. Y bien. ¿Cuál sería tu decisión?

Procura tener claro lo que buscas


Tu presupuesto. La cantidad de horas de clase que das a la semana, afecta de manera muy directa a tu calidad y velocidad de aprendizaje. Y también pasa que un precio más bajo por parte del profesor, puede indicar una menor seguridad sobre sí mismo acerca de su rendimiento. Así que aquí cada uno tendrá que considerar su presupuesto para equilibrar la cantidad de horas por semana con la calidad de las mismas....o como mínimo, deja claro en el mensaje que te gustaría recibir un consejo por parte del profesor, acerca del mejor camino o las opciones que más se te puedan ajustar. Y para eso voy a suponer que estamos hablando sobre un mensaje que se va a escribir a un profesor con referencias, y cuyo anuncio inspira suficiente confianza como para fiarse de su opinión (mi consejo sería no contactar con alguien que no inspire confianza). Aquí podemos hablar de cosas muy diferentes, tales como:
Tu disponibilidad horaria. Como algo complementario a la primera parte, hay que decir que es muy importante tener clara la disponibilidad horaria. Tienen que ser horas en las que serás capaz de dedicar el 100% de tu atención a la clase, y no estar pendiente de cosas de trabajo u otras cosas. También, tiene que ser un horario que te permita evitar al máximo las cancelaciones de clases, puesto que eso afectará negativamente tanto a tu profesor como a tu propio progreso. Y esto último suele ser el mayor problema de todos. Cuando hay un número elevado de cancelaciones, he observado desde hace años como la implicación del alumno cae bruscamente y suele terminar en un stop indefinido con las clases, en un abandono. Y todos sabemos cómo afecta a nuestro autoestima tener algo que seguimos pagando pero sin haberlo aprovechado en meses.
Tipo de enseñanza que estás buscando.En mi caso enseño idiomas, cosa que suele implicar un proceso a largo plazo, y como norma lo que más suele apreciar la gente es que las clases sean amenas, divertidas. Las clases en grupo suelen ser más tediosas, o al menos es lo que nosotros siempre hemos visto. Pero ya desde hace un tiempo, los centros de enseñanza privada se centran en maximizar la amenidad de las clases, lo cual, contrariamente a la creencia de la “vieja escuela”, potencia increíblemente el rendimiento. En una clase privada, donde toda la atención del profesor es para ti, debe ser amena. Y no quiero decir que se tiene que parecer a una fiesta, pero desde luego no a una tortura. Sin embargo, si estás buscando aprobar un examen, que digamos tienes en un mes, y por la razón que sea no vas muy bien preparado, tendrás que sacrificar la amenidad por la pura productividad; mucha práctica y estudio.

¡Sé positivo!

Y esto no tiene que ver únicamente con las clases. Siempre hay que empezar una nueva relación igual que un nuevo día; ¡con una sonrisa!
Stanislav Samisco es profesor particular desde hace 4 años, tanto en academias como por cuenta propia. Imparte clases de ruso e inglés.